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DETENGO TU CALOR EN MI MANO

En un espacio discreto y ruidoso, juntamos nuestras palabras para empujarlas al silencio. Mañana intentará ocultarse el olvido, mañana me sentaré para fingir que aún te veo pasar y no pondré freno a las lágrimas que colgadas pintarán tu sonrisa. Sé que cada despedida es distinta, hoy espero eso, me aferro a la idea de verte entrar por esa puerta sin quebranto alguno, quizá así me vaya más tranquilo, aunque al retornar a tu almohada se detenga mi corazón. Seguro, cuando vuelvas seguiré cobijando el calor de este parque, seguiré apoyado en el mismo árbol viendo cómo das vueltas y vueltas, secando tu sudor, empujando tu cansancio. Que las lágrimas no se derramen, que con este adiós no se parta nuestro corazón... querido hijo. 2011

el regalo del MAS

VENDEDOR DE HISTORIAS

Es una de las tantas personas que conozco, creo que desde 1994, cuando a mi casa tocaba, siempre a las dos de la tarde y decía "pancito ocho por un boliviano, hay blanco y negrito". El pan siempre llegaba caliente, húmedo por el vapor que se concentraba en la bolsa. Durante tres años compré su pan, luego cambié de casa y lo veía en la calle, cada vez más cansado arrastrando en una mano la gran bolsa llena de bolsitas con pan. Sé que vive por la salida al aeropuerto, una vez lo vi por esa zona bajar del micro. Han pasado tantos años, es uno de los personajes que pasean las calles, invisibilizado por la bulla de la ciudad, quizá muchos sepamos de él, pero no sabemos su nombre, es el vendedor de pan de esta ciudad, el testigo que camina solitario, cuánta memoria, cuántas imágenes guardará, cuántas historias tendrá para contar. Si escribiéramos un poco sobre lo que escucha y ve un día cualquiera, tal vez podríamos comprender lo que es esta ciudad de Sucre, ahora cerca al año 201...

estamos en la ciudad

PARA ROMPER CON LOS PREJUICIOS

Entre las características urbanas que presenta la ciudad de Sucre, no quedan desapercibidos los puestos de comida, ubicados generalmente en las esquinas, en las plazas y parques, es pues, un referente de encuentro, de descanso y de libertad, digo esto, porque las casetas de comida no sólo posibilitan satisfacer una necesidad, sino también dan la posibilidad de romper con ciertos prejuicios que impiden vivir libremente, de esta manera ingresar a un escenario que hasta hace algunos años estaba reservado a los sectores populares, felizmente los puestos de comida han roto ese "privilegio" y hoy es posible asegurar que estos espacios posibilitan el encuentro intercultural, además de ser un símbolo tentador para romper con nuestro imaginario de clase media.

CANSANCIOS QUE TRANSFORMAN

Me quedé esperando al descanso, mientras pasaban las ilusiones amarrado a mis brazos preferí que la memoria de vueltas por mis ojos y es así que el cansancio transformó el rostro, las manos, las uñas y los pies quedándome fuérfano de la soledad

Entre las sombras

Es el milagro que empuja a la razón son tus sombras las que no mienten las que no marcan dudas Es la memoria que se paraliza y detiene al olvido