Ir al contenido principal

CORRER EL RIESGO

Esta es una canción muy antigua que la escuché por casualidad en la ciudad de La Paz en 1989 y también por casualidad la grabé y hoy después de mucho tiempo aprovechando que desempolvo los viejos cassettes volví a descubrir su belleza, aunque parezca presumido sus versos siempre me acompañaron pero no siempre las pude asumir. Hoy quiero compartir estos versos y si uno de ustedes me podría decir quien es el autor le agradecería eternamente. Aquí va la letra.

CORRER EL RIESGO
Autor desconocido (por ahora)
Correr el riesgo es siempre una ocasión que tiene el corazón para entregarse
Correr el riesgo es siempre una elección que tiene la emoción al despertarse
Correr el riesgo es como volver a empezar, volver a respirar, como cambiar de calle, es como un barco que comienza a navegar, sin rumbo y sin saber donde poder anclar
Correr el riesgo es a veces dejar, es a veces llorar, tan sólo equivocarse
Es elegir, es ir sin preguntar, es un poco temblar es algo más de vida
Es como entrar de nuevo en una gran ciudad tocar la soledad perder lo que está cerca
Es como un viento fuerte que golpea al llegar que nos deja entreabierta una puerta
Correr el riesgo es intentar amar otra vez, a veces perdonar también que nos perdonen
Es como un sueño tirado en un rincón, es como una canción que nunca la cantamos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

1985

  Campamento Pailaviri Potosí. Foto: Javier Calvo   4 de marzo de 1985 Querida Lili: Son las seis de la tarde, acabo de llegar a la casa. Tranqué la puerta con la misma la piedra que trajiste una noche desde la plaza; aun así, el viento la intenta abrir. No sé de dónde ingresa la brisa helada que hace temblar el foco y a las ventanas reforzadas con plastoformo. Sabes, el silbido agudo del viento me recuerda al gato que cuando duerme en tu cuello, suspira como si expulsara ecos agónicos. Desde hace rato intento ordenar mis ideas para contarte lo que aquí sucede, pero no logro concentrarme porque la radio Pio XII, de rato en rato, interrumpe el programa de música romántica para informar sobre el desarrollo del ampliado del Sindicato de Trabajadores Mineros de Siglo XX, dicen que es inminente la huelga general indefinida para exigir el salario mínimo vital con escala móvil. Llegaron de La Paz los dirigentes de la COB para explicar a los trabajadores de Catavi y Siglo XX...

Detrás del umbral

  Hace muchos años, Adrián ingresó a una pequeña escuela. Le prometieron que tendría amigos, que jugaría con ellos y que aprendería a leer, “ya no te quedarás prendido a las fotografías, leerás estos libros gordos que me acompañan desde la niñez”, le dijo su entusiasmado padre; Adrián lo escuchó sin demostrar interés alguno, su mirada estaba detenida en el gato que se acicalaba para dormir. Al cruzar la puerta, su madre lo dejó acurrucado en el umbral, se encogió como un gusano asustado, la bulla, los olores desconocidos, las altas ventanas y las preguntas lo acorralaban. Adrián se refugió en las imágenes que sostenía su mente: las fotografías del bosque, las canciones de su padre y la oscuridad de las sábanas. La escuela, ese espacio prometido de colores y juegos, para Adrián representó un peligro. Nadie hablaba con él, la profesora solo ordenaba qué hacer, le preguntaba con un lenguaje ajeno, al no entender qué -en realidad- quería la profesora, sus lágrimas brotaban como e...

Tu lunar

  Mientras tú hablas, veo el lunar que está pegado a tu labio superior; entonces, me pregunto cuántos olores guardará, que esconderá su memoria, ¿recordará los susurros, las risas y los llantos que dejaste salir, el ritmo intermitente de tu respiración, los pálidos besos, los extraviados besos? Tu lunar es diminuto, casi imperceptible. Alguna vez oí decir que tu madre lo reconoció cuando el gato lo lamía con persistencia e intentaba arrancarlo, empezaste a llorar y él salió corriendo, ella se acercó para ver si te hirió, en ese instante descubrió el pequeño lunar que parecía esconderse temeroso entre tus labios. Sigues hablando y yo tratando de reconocer la espesura de tu lunar, mi mirada es caprichosa e insiste en identificar señales que me cuenten de ti, de las aguas que bañan tus espasmos a medianoche, de la ventana que rechina y te levanta temblorosa. Te marchas, retorna el silencio... ¿tu lunar te contará de mi intrusa mirada?, ¿de mis retorcidas preguntas?, ¿la próxima vez qu...