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Allá arriba nadie controla las vueltas ni corren detrás de los atardeceres, tampoco se esconden del sol o la lluvia. Por lo general, comen porque tienen hambre y se emborrachan porque les da la gana.
Dicen aquí que los de arriba son mal educados y rateros, donde viven las putas y los borrachos, donde matar es  fácil y aconsejable.
Sus plazas no tienen flores ni catedrales,  sus escuelas no tienen nombre y la palabra revolución es extraña.
Dicen también que los presteros del barrio Margarita, sacaron a patadas  a Beethoven y a Mozart  luego de que intentaran cambiar el ritmo a la morenada, la metirosita, de Jach'a Flores.
Así se vive arriba, donde el calendario no tiene números rojos, donde la corbata produce urticaria y los zapatos no brillan ni el primer día de clases.
..donde el amor no se arrastra ni hace poesía, donde el amor mata para poder vivir, como dice Sabina.
Desde hace rato doy vueltas con los ojos cerrados e imagino amores, amigos, hijos y entierros. Es mentira que estemos aquí, las vueltas nos alejan de este invierno.



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