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Entradas

CUANDO ESTÉ AFUERA

    Lo primero que hizo fue entrar al baño, se quitó la visera descolorida que llevaba la inscripción borrosa MIR-NM y el perfil de un gallo azul. Sí, se la quitó y la depositó en el tacho de basura. Subió lentamente la mirada y vio su rostro después de diez años. Cumplió la promesa de verse únicamente cuando esté afuera. Los párpados inflados parecían aplastar a los achinados ojos de color café que, al verlos detenidamente, distinguió el fluir de la sangre: Antorcha de fuego marchito que desespera ante el inminente vacío . Sus labios deshidratados perdieron el color, la forma y el deseo. El cuerpo famélico cubierto por la tiznada y erosionada piel. Dejó caer el pantalón de poliéster, la polera roja desteñida y el corpiño con elásticos deshilachados que reprimía a sus lánguidos senos.   El filo de la cadera desnuda había fugado del calzón percudido, quebrado y en desuso. Luego de verse por algunos minutos en el espejo, cerró los ojos, frunció los labios al expulsar una mu...

Imaginarte

   

CUANDO SE ABREN LAS PUERTAS Y VENTANAS

  Hace tres años partió Soraya. Una noche antes, los amigos y parientes más cercanos organizaron la fiesta de despedida. Como muestra de afecto le obsequiaron multicolores bebidas alcohólicas, porros que, sin disimulo, le entregaron en cajitas de fósforo, cocaína cubierta en celofán, condones adornados con cintas naranjas y únicamente quien dijo ser un amigo de colegio, le regaló la novela de Herta Müller Todo lo que tengo lo llevo conmigo. Las veintitantas botellas quedaron vacías al amanecer, la mezcla de tabaco, cocaína, marihuana y alcohol hizo estragos en más de uno. Cuerpos desnudos desparramados en la sala, vómitos, caca y orín en varios rincones de la casa. Las puertas y ventanas abiertas se abanicaban a la par de la corriente gélida que recorría las habitaciones. Soraya, al despertar, hizo a un lado a su amiga que se esforzaba para abrazarla. Se vistió de inmediato, puso la ropa en la maleta, se lavó la cara y cepillo los dientes abriéndose paso entre la gente que aú...

PADRE

La chapa del departamento está averiada, es suficiente un débil empujón para que se abra en silencio. Ingreso despacio con el temor de que uno de los gatos me salte y arme un alboroto. Él vive con gatos porque, además de los perros, son los únicos que lo soportan.   Entro con la esperanza de darle una sorpresa que confluya en un grito de alegría o, por lo menos, en un efusivo abrazo. Vuelvo con un nudo atravesado en el pecho. Hasta ayer, sentí que lo extrañaba, lo curioso del asunto es que nunca tuve ese sentimiento que me acerque a él, ni siquiera después de los días, semanas, meses y años de mi partida. Cierro con cautela la puerta e inmediatamente el viejo olor trae a mi padre: el cigarrillo añejo mezclado con el aroma penetrante del ajo, la pimienta, el orégano y el orín de gatos. Una leve brisa viene desde la cocina junto con el bullir de la caldera. En la sala, como siempre, el televisor a color de 24 pulgadas prendido a todo volumen; la mesa del living tapiada con revist...

POR UN MUNDO NEODIVERGENTE: EL AUTISTA EN SU LUCHA CONTRA LA “NORMALIDAD”

  Tengo que ser breve y paciente. Lo intentaré. Hace algunas semanas, el periódico Correo del Sur (Sucre) publicó una nota de prensa sobre el autismo, (a propósito del Día mundial de concientización sobre el autismo. 2 de abril), en ella, lo define como una enfermedad que, aun, provoca el duelo de la familia, como literalmente refiere la nota en cuestión. Palabras más, palabras menos, infiere que el autista es un paciente al que se le tiene que curar con fármacos, tratamientos psiquiátricos y demás. El periodista de este medio no se tomó la molestia de indagar los nuevos estudios y tendencias sobre el tema que le ayuden a contrarrestar la posición de algunos médicos sucrenses, utilizados como fuente de información. Lo cierto, es que -en muchos países del mundo- la orientación patologicista (tal cual describe Correo del Sur) ha sido remplazada por el paradigma de la Neodivergencia o Neodiversidad. Así como en la edad media lo extraño, lo distinto era considerado una enfermedad o una...

ESTA ES UNA ALEGORÍA: RAQUEL NO QUIERE DORMIR

  Preocupada por el insomnio de Raquel, su madre la llevó a distintos médicos y yatiris recomendados por amigos y familiares. Los psiquiatras decían que se trataba de un trastorno de ansiedad que se curaba con ansiolíticos y antidepresivos, no obstante, de persistir la enfermedad, recomendaron aplicar electroshock. Los curanderos revelaron que el espíritu de Raquel andaba extraviado, entonces, para que éste retorne, pidieron k’oar la casa. Antes de retirarse, aplicaron en la habitación sahumerios, inciensos y la hicieron beber mates de diferentes sabores y tonalidades. Con todo, Raquel apenas concilió el sueño por una o dos horas, lo que no significó un cambio sustancial en su acostumbrada dejadez por el estudio y las ganas de comer. Su madre, cansada, más que preocupada, decidió resolver el problema con sus propias manos, entonces le dijo “Nada impedirá que sigas estudiando y cumpliendo con tus deberes, aunque muerta, seguirás yendo a la escuela”, diciendo esto, retiró de la mes...

La noche

 Despertó. Su  nublada mirada tardó en reconocer el enorme árbol.  Se incorporó y vio que a su alrededor se extendía una pradera, como un mar aletargado. Los pájaros silbaron en un coro desordenado, sus  alas se apilaron y apuntaron el vuelo al centro del cielo. Las ramas perdieron el control por el viento que chocó contra ellas, las nubes cubrieron el horizonte e hicieron del día la noche. Andrea corrió desesperada hasta que  cayeron sus piernas, el cuerpo se enfrió de repente, los ojos se perdieron en la oscuridad y al alma la encontró detrás de una ventana.  Muy lejos estaba  el enorme árbol, sin pájaros ni hojas.  La pradera respiró como el mar. Despertó. No abrió los ojos. La noche  infinita fluye igual que el río transparente.  Javier Calvo  Marzo 2023